Aguas servidas, un riesgo para los ríos del país

Las descargas de las aguas servidas de los centros poblados y los residuos tóxicos de las actividades industriales y agropecuarias aumentaran de forma proporcional al incremento de la población, descargas que en la actualidad se liberan en el ambiente, sin ningún tratamiento. De continuar esta práctica, la cantidad y calidad del agua disminuirá sensiblemente, poniendo en riesgo la disponibilidad de este recurso indispensable para la vida.

Los países ricos en este recurso como Ecuador no lo gestionan en forma eficiente, ya sea debido a la falta de políticas adecuadas de gestión ambiental o de recursos y capacidades técnicas.
El vertido de aguas residuales contaminadas con desechos fecales, a los desagües, es el principal problema de los países en vías de desarrollo, donde los microorganismos patógenos constituyen el principal factor de riesgo para la salud humana, porque convierten el agua en un vector de enfermedades.

Fuentes de Contaminación hídrica

Las principales fuentes de contaminación hídrica son antropogénicas en las cuales hay descargas orgánicas provocadas por la contaminación de compuestos orgánicos que provoca la disminución de oxígeno como resultado de su utilización en el proceso de degradación biológica y las descargas inorgánicas contaminación por compuestos inorgánicos que generan efectos tóxicos, puesto que demandan oxígeno para su oxidación, como es el caso de sulfitos y nitritos e iones de metales pesados como mercurio, arsénico, cobre, zinc, níquel, plomo, cromo, cadmio.
Como fuentes naturales dependiendo de los terrenos que atraviesa el agua puede contener y verse modificada por componentes de origen natural procedentes del contacto con la atmósfera y el suelo por sales minerales, calcio, magnesio.

Efectos del incremento de la población

El aumento de la población se refleja en una mayor amenaza para los ríos del mundo. El agua que utilizan los humanos en la vida cotidiana llega muchas veces a los ríos sin ningún tipo de tratamiento. Estas aguas contienen contaminantes y químicos que ponen en riesgo la salud de las personas, la flora y fauna de estos ecosistemas.
Según datos de la Secretaría del Agua (Senagua), del 100% del líquido vital distribuido para consumo humano en Ecuador, aproximadamente el 70% se canaliza hacia los sistemas de alcantarillado de este porcentaje, el 55,8% de las descargas son tratadas, lo que significa que el otro 44,2% de aguas residuales se descargan en forma directa hacia pozos sépticos o canales.

A través de un levantamiento de información que se realizó entre el 2013 y 2015, se pudo evidenciar que la demarcación hidrográfica de Manabí presentaba las mayores afectaciones al agua. Especialistas en temas hídricos, explican que las cuencas de las zonas bajas o las ciudades costeras normalmente son las más afectadas, ya que se encuentran en la desembocadura de los ríos. Por lo general, el agua contaminada que no es tratada en las partes altas llega hasta estos puntos.

El Agua de Quito

El agua de Quito, por ejemplo, llega hasta Esmeraldas, especialista en Ecología explica que la cuenca del Guayllabamba, a la que pertenece el río Machángara, drena hacia el océano. Toda la contaminación relacionada a la ganadería que el río adquiere en Machachi después pasa a las zonas pobladas, donde aumenta drásticamente sus niveles. Los contaminantes van al río Esmeraldas y finalmente llegan al Pacífico. Estas aguas residuales causan graves daños a estos ecosistemas, gran carga de materia orgánica que llega al río produce la reducción de oxígeno. Este llega a niveles tan bajos que conlleva a que los organismos no resistan ante las nuevas condiciones. Si a esto se suman otros componentes, como nitrógeno amoniacal, cloruros o sulfatos, la situación es aún más crítica para la biodiversidad.

Otra de las preocupaciones relacionadas a la presencia de aguas residuales en los ríos es que los peces acumulen estos componentes en sus tejidos después estos pasarían al organismo de los humanos a través del consumo de estos animales.

Soluciones para el estado del Machángara

Para aliviar el estado del Machángara, en el 2017 se inauguró la planta de tratamiento de Quitumbe. Esta tiene un área de influencia de 70.000 habitantes, que están distribuidos en 11 barrios. Según la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps), la planta da un servicio de tratamiento de agua residual al 7% de habitantes del sur de la capital. El siguiente proyecto es la edificación de la planta de tratamiento de estas aguas, que se instalará en San Antonio de Pichincha. Con esto, se logrará descontaminar el 99% de los afluentes de la ciudad. Se considera necesario que también se adopten mecanismos para la escorrentía urbana o los lixiviados de las calles que llegan a estos cuerpos hídricos. Según Senagua, actualmente se está llevando a cabo la Estrategia Nacional del Agua para proteger la calidad de los recursos hídricos.

CHAVEZSOLUTIONS AMBIENTALES, contribuye en la concientización de hacer un uso racional de los recursos y servicios que ofrece el medio ambiente, adoptando conductas de mejoramiento en el cuidado y la calidad de vida.

REDACTADO POR: Ing. Paulina Llive

Fuente:https://www.elcomercio.com/tendencias/aguas-servidas-riesgo-rios-ecuador.html.

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