Huella Ecológica de la Aviación

En la actualidad la creación de impuestos al combustible utilizados por la aviación, con la finalidad de reducir la huella de carbono que produce dicha industria, se encuentra sometido a debate político y social de forma continua, pese a ser el medio de transporte más seguro.

Pero, ¿Qué es la huella ecológica?, ¿huella de carbono? y ¿cuál es la magnitud de dicha huella?

La huella ecológica es un indicador del impacto ambiental generado por la demanda humana que se hace de los recursos existentes en los ecosistemas del planeta, relacionándola con la capacidad ecológica de la Tierra de regenerar sus recursos. En cambio, la huella de carbono es un indicador ambiental que pretende reflejar “la totalidad de gases de efecto invernadero emitidos por efecto directo o indirecto de un individuo, organización, evento o producto”.

Según un estudio llevado a cabo por científicos del Centro Internacional para la Investigación Climática y Medioambiental (CICERO) y del Instituto Internacional para el Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA), se estima en 250 kg de CO2 las emisiones de un conductor que viaje sin más ocupantes en coche durante 1000 km (0.25kg de CO2/km), coincidiendo dicha cifra con la de otra persona que realizase el mismo viaje en avión. Para la asociación Taca, dicha emisión se estima entorno a los 0.22kg de CO2/km. Por otro lado, si la misma persona realizase ese trayecto con otros cuatro ocupantes, las emisiones de dióxido de carbono se verían reducidas considerablemente (unos 0.05 kg de CO2/km), mismo gasto que viajando en tren, cinco veces menor que en avión.

https://www.chavezsolutions.com/images/chavez/noticias/emisiones-a-la-atmosfera.png

En 2015 se emitieron 781 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera por parte de la industria aeronáutica, suponiendo esto el 2% del total de las emisiones de dicho año, aumentando al 5% si contamos el resto de gases de efecto invernadero, e incrementándose aún más si tenemos en cuenta los impactos medioambientales derivados de la fabricación de la maquinaria, la extracción del carburante o la construcción de aeropuertos, esta misma industria calcula que, en veinte años, el número de vuelos se habrá duplicado y con ello, las emisiones. Magdalena Heuwieser, de la ONG europea Finance and Trade Watch, afirma que, entre 1990 y 2010, las emisiones globales de CO2 aumentaron un 25%, y un 70% las de la aviación. Siguiendo este ritmo, las emisiones de los aviones se habrán multiplicado por ocho en 2050, representando el 20% de las emisiones globales. Además, el viaje aéreo tiene otros efectos que la emisión de gases nocivos, como la producción de estelas y cirros (un tipo de nube), que influyen sobre el clima y la capa de ozono, o el ruido que producen los aviones, que afectan a millones de personas.

Tras todas estas afirmaciones, y con la urgencia del cambio climático, la solución más simple sería la reducción del número de vuelos, “Tenemos que aceptar que nuestras ganas de volar rápidamente y por poco dinero no son sostenibles, y cambiar nuestros hábitos de ultra ahorro en situaciones imposibles”. Es por esto que cada vez gana más fuerza la opción de crear un arancel sobre el combustible de los aviones. (Como ya hacen países como EEUU, Australia, Japón o Canadá) lo que reduciría las emisiones del sector en un 11% (16,4 millones de toneladas de CO2, equivalente a eliminar cerca de 8 millones de automóviles de las carreteras) sin tener un impacto neto en el empleo o en la economía en su conjunto. Asimismo, este impuesto supondría un aporte significativo a las arcas públicas cada año.

Redactado por: Dr. Carlos Flores 

Fuente: REPORTERRE (Le quotidien de l´écologie)

Más noticias ambientales del Ecuador que debes leer

cop-25

La Esperada Cop25

La Esperada COP25 en Santiago de Chile: Cuatro Grandes Temas a Tratarse. El drástico cambio climático afecta a procesos esenciales de muchos organismos, como el…
Leer más

Laboratorio ambiental del Ecuador: Chavezsolutions