SEMÁFORO NUTRICIONAL

¿Sabes qué es el semáforo nutricional?

En cada alimento dentro de su etiqueta existe un cuadro con los colores verde, amarillo y rojo. Es el semáforo nutricional, un sistema ideado en Gran Bretaña para poder entender el valor nutritivo de los alimentos procesados de un vistazo.

¿Cómo funciona el semáforo nutricional?

La etiqueta muestra la cantidad de cada uno de ellos que te aporta una ración de ese alimento, y también un valor expresado en porcentaje, que te indica lo que representa en comparación con la cantidad diaria recomendada.

¿Qué te dice cada color?

ROJO.

Si un nutriente, por ejemplo, el azúcar, está en este color, quiere decir que el alimento contiene una cantidad más alta de azúcar de la recomendada.

Esta información es muy importante para las personas que sufren algún problema de salud y deben evitar un tipo de nutriente en particular.

Por ejemplo, alguien con problema de diabetes puede mirar la etiqueta de un alimento y si ve que el parámetro de azúcar está en un cuadradito rojo, ya sabe automáticamente que no es aconsejable que lo consuma.

Pero incluso aunque no tengas ningún problema de salud, deberías prestar atención a esta información, ya que medidas de prevención como no abusar de la sal, las grasas o el azúcar reducen el riesgo de sufrir muchos trastornos que pueden comprometer tu salud.

AMARILLO

Informa de que hay un contenido medio de determinado nutriente. Conviene estar atento también a este color, si tomas muchos alimentos que aportan ese nutriente en cantidad media, puedes acabar pasándote.

Por ejemplo, si tomas muchos alimentos marcados con las grasas saturadas en amarillo, es muy probable que te excedas. Y este tipo de grasas pueden aumentar tus valores de colesterol y triglicéridos en sangre, lo que supone un mayor riesgo cardiovascular.

VERDE

Este color indica un contenido bajo de un nutriente, por lo que debes buscar preferentemente el verde en aquellas sustancias cuyo consumo conviene reducir al máximo, como grasas, sal, azúcar…

Sin embargo, eso no te da “carta blanca” para consumirlos en grandes cantidades. Es decir, si estás a dieta, te conviene elegir los alimentos que tengan el valor de las calorías en verde, pero eso no significa que puedas tomarlos sin límite, ya que algunos productos bajos en calorías contienen otras sustancias o condimentos que no son beneficiosos y que los utilizan para potenciar el sabor.

Recuerda que las comidas caseras preparadas con alimentos frescos siempre son mucho más saludables y bajas en calorías que las precocinadas o los productos envasados.

AUTOR: Revista digital SABER VIVIR.

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